PRV · Mantenimiento preventivo

Plan de mantenimiento preventivo: cómo hacerlo paso a paso (con plantilla)

En resumen

Un plan de mantenimiento preventivo se hace en siete pasos: inventario de equipos con código, criticidad, obligaciones legales primero, gamas por tipo de equipo (qué se hace, cómo y con qué valores), frecuencias según norma, fabricante e historial, carga de trabajo frente a las horas reales del equipo y seguimiento con el cumplimiento del preventivo. El error más común es planificar más horas de las que hay: un plan que no se puede cumplir no es un plan.

Casi todos los planes de mantenimiento preventivo que fracasan lo hacen por la misma razón: se escribieron sin contar las horas.

Alguien descarga una plantilla, añade las recomendaciones de todos los manuales del fabricante y sale un plan que pide 1,5 veces la plantilla que tienes. A los tres meses se hace lo urgente, el preventivo se aplaza y el plan se convierte en un archivo que nadie abre.

Esta guía va al revés: primero lo que es obligatorio, después lo que evita averías caras, y todo ajustado a las horas reales de tu equipo.

Paso 1: inventario de equipos con código

No puedes planificar lo que no tienes listado. El inventario es la base de todo lo demás, incluido un futuro GMAO.

Para cada equipo, como mínimo:

CampoEjemploPara qué sirve
Código únicoCLI-ENF-01Que cada orden apunte a un equipo sin ambigüedad
DescripciónEnfriadora aire-agua cubiertaQue cualquiera lo identifique
UbicaciónCubierta, edificio BEncontrarlo y agrupar rutas
Sistema / instalaciónClimatizaciónAgrupar gamas y obligaciones legales
Fabricante, modelo, n.º de serie—Repuestos y documentación
Año de instalación2014Decidir renovaciones
Datos que fijan obligacionesPotencia térmica, carga de refrigerante, categoría…Saber qué reglamento aplica y con qué periodicidad
CriticidadA / B / CDecidir la intensidad del preventivo

Un sistema de códigos sencillo funciona mejor que uno perfecto: sistema-tipo-número (CLI-ENF-01, PCI-BIE-12, ACS-DEP-02) es suficiente para la mayoría de hoteles, residencias y plantas medianas.

Nota práctica

No hace falta inventariar cada bombilla. Inventaría lo que tiene mantenimiento propio, lo que tiene obligaciones legales o lo que, si falla, para algo importante. Lo demás puede ir agrupado («alumbrado planta 2»).

Paso 2: criticidad

La criticidad responde a una pregunta: ¿qué pasa si este equipo falla? Sirve para decidir dónde pones el preventivo más intenso y qué repuestos guardas.

Una matriz sencilla con cuatro preguntas y tres niveles suele bastar:

PreguntaSi la respuesta es sí…
¿Su fallo pone en riesgo la seguridad de personas o incumple una norma?Criticidad A directamente
¿Para la producción o un servicio esencial (agua caliente, frío, ascensor único)?A o B según el tiempo de reparación
¿Afecta a la calidad del producto o a la experiencia del cliente?B
¿Su reparación es cara o lenta (repuesto importado, contrata con plazo)?Sube un nivel
  • A (crítico): preventivo completo, predictivo si compensa, repuestos críticos en almacén.
  • B (importante): preventivo básico, repuestos de desgaste habituales.
  • C (el resto): inspección visual en rutas y correctivo cuando falle.

En plantas con mucho equipo existen métodos más formales (análisis de modos de fallo, RCM). Para empezar, esta matriz aplicada con sentido común y con alguien de producción o de dirección en la sala da un resultado muy razonable en una o dos mañanas.

Paso 3: primero, lo que es obligatorio

Antes de pensar en frecuencias óptimas, marca lo que no puedes elegir: las revisiones e inspecciones que exigen los reglamentos. Protección contra incendios, instalaciones térmicas, legionela, baja tensión, ascensores, equipos a presión, frío industrial…

Estas tareas entran en el plan con la periodicidad que fija la norma, con el responsable que fija la norma (tu equipo, una empresa mantenedora habilitada o un organismo de control) y con el registro que te van a pedir.

Lo tienes todo, con enlace a cada reglamento, en el calendario de mantenimiento reglamentario.

Paso 4: gamas por tipo de equipo

Una gama es la lista de tareas de un tipo de equipo para una frecuencia. Si tienes 14 fan-coils iguales, escribes una gama y la aplicas a los 14.

Una buena gama tiene, para cada tarea:

  1. Qué se hace, con verbo concreto: «medir», «limpiar», «comprobar apriete», no «revisar».
  2. Cómo, o dónde está el procedimiento si es largo.
  3. Valor de referencia o criterio de aceptación: «presión diferencial del filtro < 250 Pa», «temperatura de retorno de ACS ≥ 50 °C».
  4. Qué se registra: el valor medido, no solo «OK».
  5. Seguridad: consignación, EPI, permisos de trabajo si aplican.
  6. Tiempo estimado, para poder sumar la carga de trabajo.

Ejemplo de gama

CódigoTareaCriterioRegistroTiempo
G-BOM-M1Comprobar ruido y vibración anormales en marchaSin ruidos metálicos; vibración estable respecto a la última lecturaObservación5 min
G-BOM-M2Medir consumo eléctrico en las tres fases±10 % del valor de placa y equilibrado entre fasesValores en A10 min
G-BOM-M3Revisar fugas en cierre mecánicoSin goteo visibleSí / No + foto si hay fuga5 min
G-BOM-T1Engrasar rodamientos (si no son sellados)Tipo y cantidad según fabricanteHecho + grasa usada15 min

Los criterios de este ejemplo son orientativos: los tuyos salen del manual del fabricante y del historial del equipo.

Error frecuente

«Revisar estado general» no es una tarea. Nadie puede comprobar si se hizo bien, no deja un dato que puedas comparar y acaba siendo un tic en una casilla. Si una tarea no deja un dato o una decisión, reescríbela o bórrala.

Paso 5: frecuencias

La frecuencia de cada gama sale de cuatro fuentes, en este orden:

  1. La norma, si la hay. Es un mínimo, no una sugerencia.
  2. El fabricante, sobre todo mientras el equipo está en garantía.
  3. Tu historial. Si un equipo falla cada dos meses por la misma causa, una gama semestral no lo va a evitar.
  4. Las condiciones de uso. Una cocina de hotel con tres servicios diarios no es una cocina de oficina; una línea que trabaja a tres turnos no es una que trabaja a uno.

Usa un conjunto corto de frecuencias estándar (diaria, semanal, mensual, trimestral, semestral, anual) y, en equipos industriales, contadores de uso (horas, ciclos) donde el desgaste dependa del uso y no del calendario.

Una tolerancia para cada frecuencia

Define cuánto se puede adelantar o retrasar una tarea sin considerarla incumplida. Por ejemplo: mensual ± 7 días, trimestral ± 15 días, anual ± 30 días. Así el cumplimiento del preventivo mide algo real y tu equipo puede agrupar tareas por rutas.

Para las tareas legales, la tolerancia es la que permita la norma. Si la norma dice «anual», no alargues a 13 meses porque te venga bien.

Paso 6: carga de trabajo frente a horas reales

Este es el paso que casi todos se saltan y el que decide si el plan sobrevive.

  1. Suma las horas de todas las gamas para un año: tiempo estimado × número de equipos × veces al año.
  2. Calcula las horas disponibles de tu equipo: horas de contrato − vacaciones − formación − ausencias medias − el tiempo que se va en correctivo (mira tu historial; si no lo tienes, estímalo con prudencia y corrígelo a los tres meses).
  3. Compara. Si el preventivo pide más horas de las disponibles, tienes tres salidas honestas: recortar tareas en equipos C, externalizar parte, o pedir más recursos con este cálculo en la mano.

Ejemplo de cálculo

Un hotel con un equipo de 3 técnicos:

ConceptoHoras / año
Horas de contrato (3 × 1.760 h)5.280
Vacaciones, formación y ausencias (≈ 12 %)−634
Correctivo y peticiones de clientes y departamentos (según historial, ≈ 45 %)−2.376
Disponible para preventivo2.270
Horas que pide el plan preventivo2.950
Déficit−680

Las cifras son un ejemplo para mostrar el método, no una referencia del sector. Con ese déficit, el plan se incumplirá sí o sí. Mejor decidirlo ahora: por ejemplo, pasar a una empresa externa la limpieza anual de conductos y reducir la frecuencia de las gamas de equipos C.

Paso 7: programar y seguir

Con el plan cerrado:

  • Reparte la carga por semanas para evitar picos (no todas las tareas anuales en enero).
  • Agrupa por rutas y por zonas: un técnico que sube a la cubierta hace todas las tareas de la cubierta.
  • Genera las órdenes de trabajo con antelación (en papel, en hoja de cálculo o en el GMAO).
  • Mide el cumplimiento del preventivo cada mes: órdenes cerradas en plazo ÷ órdenes programadas.
  • Revisa el plan una vez al año con los datos: qué tareas encuentran fallos, cuáles nunca encuentran nada, qué equipos siguen averiándose.

Los indicadores para hacer ese seguimiento están en MTBF, MTTR, disponibilidad y OEE.

Plantilla: estructura mínima del plan

Si trabajas con hoja de cálculo, estas son las pestañas que recomendamos. Con esta estructura, si más adelante pasas a un GMAO, la importación es directa.

PestañaColumnas
EquiposCódigo · Descripción · Ubicación · Sistema · Fabricante · Modelo · N.º serie · Año · Datos reglamentarios · Criticidad
GamasCódigo gama · Tipo de equipo · Frecuencia · Tarea · Criterio · Registro · Tiempo (min) · Responsable (propio / contrata / OCA) · Norma (si aplica)
AsignaciónCódigo equipo · Código gama · Fecha de inicio · Tolerancia (días)
CalendarioSemana · Código equipo · Código gama · Técnico · Fecha prevista · Fecha real · Estado
RegistrosCódigo orden · Código equipo · Fecha · Valores medidos · Observaciones · Firma
LegalInstalación · Norma · Tarea o inspección · Periodicidad · Responsable · Última fecha · Próxima fecha · Documento (acta, certificado)

Nota práctica

La pestaña «Legal» merece vivir aparte aunque repita datos. Es la que te van a pedir en una inspección, en una auditoría o en un siniestro, y tiene que poder imprimirse y entenderse sola.

Cuándo compensa pasar del Excel a un GMAO

Tres señales claras:

  • Las órdenes de trabajo ya no caben en una semana de hoja de cálculo o se pierden entre turnos.
  • Tienes más de una sede o contratas que tienen que registrar su trabajo en tu sistema.
  • Te han pedido trazabilidad en una auditoría (IFS, BRCGS, APPCC, inspección sanitaria) y has tardado días en reunirla.

Lo vemos con detalle, sin vender ningún producto, en cómo elegir e implantar un GMAO.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre plan, programa y gama de mantenimiento?
El plan es el conjunto: qué equipos se mantienen, con qué tareas y frecuencias y quién las hace. La gama es la lista de tareas de un tipo de equipo para una frecuencia (por ejemplo, la gama trimestral de una bomba). El programa o calendario es el plan repartido en fechas concretas, semana a semana.
¿Cada cuánto hay que revisar el plan preventivo?
Como mínimo una vez al año, y además cada vez que entra un equipo nuevo, cambia una norma que te afecta o un equipo acumula averías repetitivas. Las frecuencias que no aportan nada se alargan; las que no evitan fallos se acortan o se cambian por otra tarea.
¿Sirve una plantilla de Excel para el plan de mantenimiento?
Para un equipo pequeño y un inventario de pocas decenas de equipos, sí, si la estructura es buena (ver la plantilla de esta guía). Cuando las órdenes se cuentan por cientos al mes, hay varias sedes o necesitas trazabilidad para auditorías, el Excel empieza a perder datos y horas, y compensa un GMAO.
¿Quién debe hacer las tareas del plan: el equipo propio o una contrata?
Las operaciones que un reglamento reserva a una empresa habilitada (por ejemplo, parte del mantenimiento de instalaciones térmicas, contra incendios o ascensores) las tiene que hacer esa empresa. El resto es una decisión de capacidad, especialización y coste. En ambos casos, la orden de trabajo y el registro deben quedar en tu plan.
¿Qué porcentaje del trabajo debería ser preventivo?
No hay una cifra obligatoria ni universal. Lo útil es mirar la tendencia: si el preventivo sube y las averías de los equipos críticos bajan, vas bien. Si el preventivo sube y las averías no cambian, estás haciendo tareas que no evitan fallos.